imagen

Xerostomía o sequedad bucal

Los pacientes oncohematológicos no pueden seguir comiendo lo que siempre ha comido. Su estado clínico, la tolerancia y la capacidad de ingesta de alimentos, así como las complicaciones derivadas del tratamiento y de la propia enfermedad a lo largo de la evolución de esta, obligan a modificar la ingesta de alimentos.

Uno de los efectos secundarios es la sequedad de boca.

¿Qué es?:

La xerostomía, más conocida como la sensación de “boca seca”, se debe a que se produce muy poca saliva. La saliva tiene funciones protectoras en la boca y es necesaria para percibir el sabor y tragar fácilmente.

 

Consejos higiénico-sanitarios:

Algunos consejos higiénico-sanitarios consisten en:

  • Realizar ejercicios frecuentes de estimulación masticatoria (por ejemplo, mascar chicle).
  • Cuidar rigurosamente la higiene bucal. Cepillarse los dientes, encías y lengua antes y después de cada comida y realizar enjuagues con agua o colutorios sin alcohol para evitar las caries dentales y estimular la salivación.
  • Usar algún producto hidratante (vaselina, cacao) para mantener los labios húmedos.
  • Se pueden emplear sustitutivos de saliva: agua y saliva artificial.
  • Evitar el consumo de cafeína en exceso, alcohol y tabaco.

 

Recomendaciones dietéticas:

Las recomendaciones dietéticas irán enfocadas a aumentar aquellos alimentos con mayor cantidad de agua o en salsa. Para ello, se recomienda:

  • Tomar alimentos de consistencia blanda: purés de verdura, cremas, yogur, smoothies o batidos, sorbetes, granizados, helados, cocteles, zumos, natillas.
  • Platos jugosos: guisados, asados, hervidos, al vapor.
  • Pequeños cambios en la dieta también cuentan, como por ejemplo no tostar el pan.
  • Tomar los alimentos a temperatura ambiente, evitando los muy calientes o fríos.
  • Para aumentar la salivación: chupa hielo y caramelos, mastica chicles (sabores ácidos, sin azúcar), usar aliños con limón o vinagre, emplear alimentos ácidos (limón, naranja, kiwi) en forma de zumos, limonadas, sorbetes y helados.
  • Aumentar el consumo de líquidos a lo largo del día y durante las comidas en pequeños sorbos.

 

Evitar/Limitar:

  • Evitar alimentos muy secos (galletas, frutos secos), muy fibrosos (carnes duras) o con elevado cantidad de azúcar.
  • Evitar alimentos picantes y muy condimentados, así como los aceitosos y espesos que puedan dar sensación de pastosidad en la boca.
  • Evitar cocinar a la plancha y las frituras ya que deshidratan los alimentos.

Autor: Uceme


imagen

Dieta y la enfermedad de Alzheimer

Hoy, 21 de septiembre, se celebra el Día Internacional del Alzheimer y, por ello, vamos a hablar de cómo debería ser la dieta de las personas que padecen esta enfermedad.

Concepto

La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia, un término general que se aplica a la pérdida de memoria y otras habilidades cognitivas que interfieren con la vida cotidiana.

El síntoma temprano más común es la dificultad para recordar información recién aprendida. A medida que la enfermedad avanza, aparecen síntomas como desorientación, cambios en el humor y el comportamiento, y confusión.

Desde el punto de vista nutricional, los pacientes pueden presentar:

  • pérdida de peso,
  • falta de apetito,
  • cambios en el sentido del olfato y gusto,
  • descuidos en los horarios de las comidas o
  • alteración de la capacidad para masticar o deglutir.

Recomendaciones dietéticas generales:

  • Entre las recomendaciones dietéticas generales incluimos el control del aporte de calorías, utilizando alimentos con alta densidad nutricional, así como asegurar un adecuada ingesta de proteínas.
  • Seguir una alimentación basada en la dieta mediterránea, que incluya todos los grupos de alimentos: frutas, verduras y hortalizas, pan y cereales, carne, pescado, huevo y leche y derivados, legumbres, frutos secos y aceites vegetales.
  • Si existe una alteración en la capacidad de masticación y deglución, será necesario modificar la textura de los alimentos hasta conseguir una consistencia segura y adecuada.
  • Los horarios regulares y la elección de alimentos sencillos, acordes con las preferencias, de fácil manipulación y de textura homogénea contribuyen a mejorar la dieta.
  • Comprobar la temperatura de la comida antes de ofrecerla.
  • Evitar distracciones durante la comida, como por ejemplo ver la televisión.
  • Comer con tiempo y tranquilidad y dar a la persona suficiente tiempo para masticar y tragar.
  • Mantener simple la decoración de la mesa. Evitar colocar elementos como arreglos de mesa o frutas de plástico, que puedan distraer o confundir.
  • Teniendo en cuenta la probable ausencia de sed, asegurar una ingesta adecuada de líquidos.
  • Monitorizar periódicamente el peso.

 

Link video: https://www.youtube.com/watch?v=NzBgRhv0sM4&ab_channel=LoredanaArhip

Autor: Loredana Arhip, Dietista-Nutricionista de la Unidad de Cirugía Endocrinometabólica Especializada (UCEME) del Hospital Beata María Ana, Madrid.


Autor: Uceme